Roles Decisorios: Emprendedor y Solucionador de Problemas
Tras examinar las funciones interpersonales y la gestión de la información, el modelo de Henry Mintzberg llega a su cúspide práctica: los Roles Decisorios. La autoridad formal y el acceso a datos estratégicos carecen de impacto tangible si el administrador no posee la determinación y el criterio técnico para tomar decisiones concretas.
En esta dimensión, la información recolectada se transforma en planes de acción, inversiones y resolución de contingencias. Los dos primeros roles de esta categoría ilustran dos caras esenciales de la gestión del cambio: el rol de Emprendedor, orientado a la innovación proactiva y deliberada, y el rol de Solucionador de Problemas (o Administrador de Anomalías), enfocado en la respuesta reactiva ante contingencias críticas imprevistas.
El Rol de Emprendedor: La Iniciación del Cambio Voluntario
En la teoría administrativa de Mintzberg, el término "emprendedor" no se limita únicamente a quien funda una compañía desde cero; describe un comportamiento gerencial continuo dentro de organizaciones ya establecidas (a menudo denominado intraemprendimiento).
El rol de emprendedor se activa cuando el gerente utiliza la información de su entorno para diseñar, financiar e implementar proyectos de mejora voluntaria. El administrador no está respondiendo a una crisis que amenaza con quebrar el negocio hoy; está anticipando cómo mejorar la eficiencia, la rentabilidad o la calidad del servicio mañana.
La ejecución de este rol se manifiesta a través de diversas iniciativas estratégicas:
- Innovación en Procesos: Decidir la automatización de una línea de montaje manual, la transición hacia un nuevo sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) o la adopción de metodologías de trabajo ágiles.
- Desarrollo de Portafolio: Aprobar el diseño de nuevos productos, abrir sucursales en áreas geográficas desatendidas o retirar del catálogo líneas de producción obsoletas.
- Reestructuración Departamental: Reconfigurar la distribución del trabajo para eliminar fricciones operativas entre áreas comerciales y técnicas.
A diferencia de la percepción popular que concibe la innovación como una epifanía repentina, Mintzberg demostró que en la gerencia real los proyectos emprendedores se desarrollan de manera fragmentada e incremental. Un gerente suele liderar de cinco a diez iniciativas de mejora simultáneamente en diferentes etapas de maduración, dedicando breves intervalos de tiempo a empujar cada proyecto hacia adelante conforme surgen los recursos y las oportunidades.
El Rol de Solucionador de Problemas: La Respuesta ante la Anomalía
Si el emprendedor decide voluntariamente cuándo y cómo iniciar una transformación, el Solucionador de Problemas no tiene esa libertad de elección. Este rol entra en acción ante fuerzas y presiones que escapan al control inmediato de la gerencia: contingencias operativas, crisis de mercado o imprevistos de gran impacto.
Una organización es un sistema complejo que interactúa con un entorno inestable. Inevitablemente, los planes estratégicos fallan, los proveedores quiebran, se presentan disputas legales imprevistas, ocurren averías técnicas a gran escala o surgen tensiones laborales severas.
En estos escenarios, el rol de solucionador de problemas exige agilidad mental, calma bajo presión y capacidad de decisión inmediata. El gerente debe priorizar la mitigación de daños y restaurar la estabilidad operativa antes de que la anomalía paralice la capacidad productiva de la institución.
A continuación, observemos una tabla comparativa que delimita las diferencias estructurales entre ambos comportamientos:
| Parámetro de Evaluación | Rol de Emprendedor | Rol de Solucionador de Problemas |
|---|---|---|
| Origen del Estímulo | Interno, proactivo y voluntario (visión del gerente). | Externo, reactivo e imprevisto (la crisis o falla). |
| Nivel de Urgencia | Moderado a bajo; permite análisis y planificación. | Crítico e inmediato; requiere resolución urgente. |
| Objetivo Principal | Expandir capacidades, mejorar márgenes e innovar. | Frenar pérdidas, mitigar riesgos y estabilizar el sistema. |
| Horizonte Temporal | Mediano y largo plazo (crecimiento sostenible). | Corto plazo inmediato (contención de daños). |
El Equilibrio Dinámico entre la Innovación y la Contención
Un liderazgo desequilibrado en esta dimensión pone en riesgo la supervivencia institucional:
- El Gerente Hiper-Emprendedor: Invierte todos los recursos y la atención de la empresa en proyectos futuristas e innovaciones constantes, pero descuida la solidez de las operaciones diarias. Cuando ocurre una avería técnica o un problema con clientes clave, la organización carece de protocolos para resolverlos y colapsa.
- El Gerente Bombero Crónico: Pasa la totalidad de su jornada apagando urgencias operativas, solucionando fallas inmediatas y atendiendo reclamos. Aunque es un resolvedor excepcional de anomalías, nunca encuentra tiempo para innovar. La empresa permanece atrapada en una rueda estancada y finalmente es desplazada por competidores más modernos.
Los gerentes deficientes justifican la falta de innovación argumentando que "las urgencias diarias no les dejan tiempo para pensar". Un administrador profesional asume que las anomalías forman parte natural de la vida corporativa; por ello, diseña sistemas de contingencia que deleguen la contención operativa inmediata, reservando capacidad mental para continuar liderando la innovación.
En conclusión, el rol de emprendedor empuja a la empresa hacia el futuro competitivo, mientras que el rol de solucionador de problemas asegura que la organización sobreviva a las turbulencias del presente.